jueves, 6 de septiembre de 2018

Jaipur

Am 26. Januar sitzen wir in einem komfortablen Bus nach Jaipur und das Highlight der Fahrt ist das leckere Chole, das wir an einer einladenden Raststätte essen. Nach 5 Stunden Fahrt kommen wir gegen 16:30 Uhr in Jaipur an. Unser Couchsurfing Host ist selbst noch nicht zu Hause weil er unter der Woche in Delhi arbeitet, aber er schickt Vishnu, den jungen Mann, der in seiner Abwesenheit auf das Haus aufpasst, uns abzuholen. Es dauert eine Weile bis wir uns an der trubeligen Straße finden, aber es klappt schließlich. Wir nehmen ein Taxi zur Wohnung und stellen unsere Rucksäcke in Vishnus Zimmer ab. Witzig ist, dass wir auf einmal ein lautes Wiehern hören. Als ich über die Mauer gucke, entdecke ich ein Pferd. Es gehört den Nachbarn, die es für Hochzeiten vermieten. Der Bräutigam kommt nämlich immer auf einem Pferd angeritten.

EL 26 de enero viajamos a Jaipur (provincia de Rajasthan). De camino, el bus hizo una pausa para almorzar, y nos comimos un riquísimo Chole (curry de garbanzos). A eso de las 16:30hs llegamos. Jaipur. Encontramos alojamiento con Couchsurfing: Asim y Anandita nos hospedaron en la casa de sus abuelos. Cómo ellos todavía no habían llegado a Jaipur nos enviaron a Vishnu a buscarnos.
Vishnu era el joven empleado que cuidaba la casa de sus abuelos.  Él nos fue a buscar a la parada de buses y nos trajo en un taxi para ir a su casa. Nos dejó su cuarto para que dejamos nuestras mochilas, hasta que lleguen Asim y su novia. Salimos al patio de la casa, y escuchamos a un caballo relinchar, cosa que nos soprendio. El caballo, que  estaba atado al muro de la casa,  era del vecino y  lo alquilaba para las bodas.


Asim und seine Freundin werden heute Abend erst gegen zehn ankommen und sie empfehlen uns per WhatsApp den Birla Mandir Temple oder die Albert Hall zu besuchen. Weil fußläufig zu erreichen, entscheiden wir uns für den Tempel. Es ist jede Menge los und ein kleiner Kampf im Gedränge unsere Schuhe abzugeben, aber es klappt dann doch. Der moderne weiße Marmortempel wurde erst 1988 erbaut, hat mit den zahlreichen Menschen und Familien, die ihn in dem Abendstunden besuchen, aber eine nette Atmosphäre. 

Nach unserer Runde setzen wir uns draußen auf eine Mauer und essen Rettiche. Ein paar Leute bleiben stehen und bitten uns um ein gemeinsames Foto. Wir haben noch mindestens zwei Stunden totzuschlagen und so machen wir uns auf die Suche nach einem Café. Nach ein oder zwei Kilometern werden wir fündig und müssen sogar einen Moment warten bis ein Tisch frei wird. Obwohl das Lokal für indische Verhältnisse teuer ist, ist jede Menge los. Wir trinken Tee und bestellen einen Schokoladenvulkan, der aber nie ankommt. Als wir schon bezahlt haben, sagt man uns der Vulkan sei fertig, aber nun haben wir mehr Lust auf etwas salziges und machen uns auf den Weg. Die Straße weiter runter kaufen wir sehr leckere Erdnüsse, die noch warm sind. Sie sind riesig und bessere habe ich noch nie im Leben gegessen. 

Zwei Straßenecken weiter sehen wir ein Lokal, vor dem jede Menge los ist. Das ist ein gutes Zeichen und hier wollen wir auch etwas bestellen. Es gibt gegrillten Paneer-Käse mit verschiedenen Soßen, sehr lecker. Wir kommen mit einem Mann ins Gespräch, der uns Brot bringen lässt und uns anschließend noch eine Portion gegrillten Paneer. Er läd uns sogar dazu ein, ihn am nächsten Tag zu besuchen. Nach dem leckeren Essen gönnen wir uns um die Ecke noch einen Lassi und machen uns auf den Rückweg. Asim hatte uns geschrieben, dass wir ruhig zu Fuß gehen könnten, und um halbelf kommen wir bei ihm an. Wir erzählen noch etwas im Wohnzimmer, aber Asim und Anandita sind auch müde von der Fahrt und kurz nach Mitternacht gehen wir ins Bett.

El vuelo de Asim y su novia era tarde, a eso de las 10pm. Nos habían recomendado unos lugares para visitar cómo por ejemplo: el templo Birla Mandir ó el Albert Hall. Fuimos al templo, porque quedaba más cerca para ir caminando. Nos sorprendio lo tranquilas que eran las calles, hasta llegar al templo. Al ser un área residencial, habian pocos comercios y poco transito en general.

El templo estaba colmado de gente. A la entrada había que hacer una cola (desordenada, cómo en la barra de la disco)  para dejar los zapatos. A pesar de que habia tanta gente, se disfrutaba mucho de pasear por dentro y fuera del templo. El mármol blanco del templo era algo totalmente distinto a los templo hindus que ya conocíamos hasta el momento.

A la salida del templo, nos sentamos en un muro para observsar a las familias que salian, mientras comimos rabano blanco ó nabos (verdura favorita de Chris en la India). Algunos pedían hacerse la selfie con nosotros, otros nos observaban comer y  nos señalaban.
Luego caminamos a un área comercial en busca de un café. De camino encontramos una balaza digital, y por unas rupias nos pesamos. Yo estaba 4kg mas flaco. Entramos a un café moderno, con público jovial y precios desmedidos para la India. Tuvimos que esperar un momento hasta que se liberó una mesa, y después de un rato tomamos un cafe. Nos dimos cuenta, que nuestro nuevo habito de tomar cafe era más habitual en la India. Quizas estabamos mas cansados ó nuestro nuevo destino requeria de más energia. Después del café seguimos caminando por la calle principal, en la que habían muchos  comercios y puestos de comida. Nuestros puestos preferidos fueron el del  carro de maníes en primer lugar, y el de los Lassis.

En una esquina había mucha gente cenando. Algunos comían sentados en sillas plásticas y otros de pie comian en las mesas altas. Nos acercamos a un local de comidas asadas y pedimos unos pinches con Paneer (queso típico de la India) y verduras asadas. Estaban buenísimos, pero muy picantes! Comiendo afuera del local, un hombre nos conversó y nos invitó a sentarnos con él. Poco le podíamos entender, porque ya tenia unas cuantas copas encima. Nos invitó a comer. Órdenó para nosotros más comida asada y unos Naans que estaban deliciosos. Pidió que agendasemos su teléfono, porque al otro día quería que su chofer no pase a buscar para quedarnos con él. Nos quería tratar como si fuésemos sus hijos.
Al final de la cena, decidimos que no íbamos a pasar tiempo con él el siguiente día, ya que este hombre a pesar de ser muy generoso con nosotros, no le tuvimos mucha confianza (lamentablemente!).

Ya era tarde y seguramente nuestros anfitriones habrían vuelto a casa, así que depués de tomar un Lassi regresamos caminando a casa.



Für den nächsten Morgen haben unsere Gastgeber vorgeschlagen frühstücken zu gehen. Wir nehmen ein Uber bis zu einem Kunstkomplex, der in der Nähe der Universität liegt. Anandita hat an der Uni Kunst studiert und sagt sie wäre während ihrer Studienzeit oft hier gewesen. Inzwischen arbeitet sie in Delhi für eine Firma, die regionales Kunsthandwerk einkauft und es dann weiter in die USA oder nach Australien verkauft.

Zum Frühstück setzten wir uns in ein nettes Café auf dem Gelände und probieren Dosas, die typisch für den Süden Indiens sind. Wir besuchen eine kleine Ausstellung, erkunden noch ein paar weitere Ecken dieses Ortes und dann trennen sich unsere Wege.

La mañana siguiente desayunamos con Asim y Anandita en un centro cultural de artes, cerca de la universidad. Anandita había estudiado arte y esta cantina era un lugar que ella personalmente frecuentaba. Además de su trabajo en Delhi, ella exportaba algunas artesanías regionales a USA y Australia.

De desayuno probamos las Dosas (típicas del sur de la India) y Chai (el té). Recorrimos juntos un poco el centro cultural y luego partimos a visitar el fuerte de Amber. 


Wir nehmen ein Taxi zum bekannten Amber Fort, das 11km entfernt liegt. Die Stadt ist voll und die Fahrt dauert eine ganze Weile, aber es ist wie eine Stadtrundfahrt. Wir fotografieren aus dem Auto, was uns draußen so vor die Linse kommt und lassen die "rosa Stadt", wie die Altstadt auch genannt wird, an uns vorbeiziehen. 

Auf dem Weg zum Amber Fort, dessen Bau 1592 begonnen wurde, liegt von Wasser umgeben auch der Jah Mahal Palast und wir bitten den Taxifahrer dort kurz für ein Foto (leider gegen die Sonne) anzuhalten. Als wir wieder einsteigen bekommen wir unseren ersten Elefanten in Indien zu Gesicht. 

A unos 11km de la ciudad quedaba el fuerte. Tomamos un Uber y de camino pasamos por la ciudad  antigua ó también llamada la ciudad rosa. Luego paramos a tomar unas fotos del Jah Mahal ó palacio del agua. Continuamos luego entre los autos y los elefantes en la calle hacia el fuerte.



Das Fort beeindruckt schon aus der Ferne, wie man an dem ersten Foto sehen kann. Gelber Sandstein so weit das Auge reicht. Aber auch das bunte Eingangstor und die Architektur, die sich uns innen bietet, faszinieren uns. Es gibt mehrere Etagen, enge Gänge, dann kommt man wieder auf einen Hof oder findet eine kleine private Moschee. Ich kann mich an den vielen Farben und Formen gar nicht satt sehen.

El fuerte se veia sorprendente desde lo lejos. Y por dentro más aun. La fortaleza fue construido sobre las ruinas de un templo del año 900 y fue inaugurado en el 1592. Por dentro había varias plantas que se podían visitar. Entrar a ese fuerte era cómo estar dentro de un cuento de aventuras.










Nachdem wir das Fort ausgiebig besichtigt haben, machen wir uns auf den Weg zurück nach Jaipur. Diesmal mal quetschen wir uns aber in einen öffentlichen Bus. Hier kostet uns die Fahren im Gegensatz zu den knapp 6 Euros für die Taxifahrt nur 25 Cent. 

Von der Endhaltestelle des Busses schlendern wir durch ein paar ruhige Straßen in Richtung Zentrum, bis wir an einer Ecke einen Kachori-Stand finden. Das Kachori schmeckt uns hier noch besser als in Delhi, ein wahrer Genuss! Einen Lassi bestellen wir nach dem Essen natürlich auch noch.

Después de visitar el fuerte volvimos en bus para visitar la ciudad rosa. El bus nos costó 25 céntimos contra 6 euros del Uber. La gran diferencia es que en el bus viajamos apretadísimos. Una buena experiencia y tuvimos un poco contacto con unos locales.

En la ciudad antigua encontramos un puesto de comidas en la calle en donde comimos Kachori. Una de los mejores Kachoris que comimos en la India fue en este local. Después del Kachori seguimos con Lassis, ya que para bajar el picante nos habían recomendado ya en Delhi un buen Lassi (era sin duda una buena excusa para seguir comiendo).





Auch im Zentrum gäbe es noch den City Palace und weitere Dinge zu besichtigen, aber mit dem Amber Palast haben wir erstmal genug für heute. Wir schlendern noch ein wenig durch die Gassen, und schauen was hier und da verkauft wird. In einer Straße werden zum Beispiel jede Menge Statuen angeboten und man kann den Männern bei der Arbeit zuschauen.

En el centro había otros palacios para visitar, pero después de haber visitado la fortaleza de Amber habríamos cumplido con la cuota de palacios. Nos dejamos llevar por los callejones y nos deleitamos con los puestos de esculturas, especias, vestimenta.







Als letztes wollen wir noch zur Albert Hall. Als wir dort ankommen ist es schon dunkel, warum wir leider keine Fotos von diesem tollen Gebäude haben, das 1887 eröffnet wurde. Auch von innen ist das Museum wunderschön. Allein die Türen schon faszinieren mich und auch die Exponate sind interessant. Da das Fotografieren mit der Kamera verboten und das Licht für das Handy nicht ausreichend ist, können wir bis auf das riesige Instrument leider auch keine Fotos von innen zeigen. 

Cómo último a Christine le dieron ganas de visitar el Albert Hall. Yo me opuse, pero ella ganó. Al final no estaba tan mal, sólo que estaba cansado de haber ido de acá para allá.


Wieder draußen dauert es viel zu lange bis uns unser Taxi findet und wir gehen fast schon zu Fuß los. Zuhause warten die anderen nämlich schon auf uns, um zusammen zu kochen. Da wir gestern erzählt hatten, wie gern wir kochen, hatte Anandita vorgeschlagen uns zu zeigen wie sie kocht. Wir machen Dal, Karoffeln, Raita und Chapatis. Nach dem Essen machen wir auf dem Dach des Hauses sogar noch ein kleines Lagerfeuer und genießen die Nacht unter freiem Himmel. Ein perfekter Abend!

Llegamos a la hora de la cena para cocinar con nuestros anfitriones. Anandita se ofreció a enseñarnos  a cocinar algunas de las especialidades de la India:  Dal, Aloo Gobi, Raita y Chapatis. Cenamos juntos en el salón y después de la cena Asim se ofreció para hacer una fogata en la terraza de la casa. Nos quedamos conversando y disfrutando de una linda noche de verano de la India, viendo las estrellas frente a nuestro fogón.





Am nächsten Morgen geht Kevin los, um ein paar Dinge fürs Frühstück zu besorgen und fotografiert einen Hund, der ein Chapati stibitzt, das man eigentlich der Kuh gegeben hatte. Wir machen Obstsalat, Toast und Rührei und erzählen, dass so ein typisches Frühstück bei uns am Wochenende in Barcelona aussehen würde. Nach dem Frühstück zeigen Asim und Anandita uns noch die Zimmer in den oberen Stockwerken des Hauses. Es ist jede Menge Platz und die beiden wollen damit anfangen Zimmer über Airbnb zu vermieten. Das Haus hat früher Asims Großvater gehört. Während Anandita im Garten die Pflanzen gießt, unterhalten wir uns noch ein wenig und verabschieden uns dann. Die beiden fahren in ein paar Stunden wieder zurück nach Delhi, haben uns aber angeboten noch eine Nacht in Vishnus Zimmer zu schlafen, das man von außen betreten kann.

La mañana siguiente nos encargamos nosotros del desayuno. Los invitamos a comer lo que nosotros desayunamos en Barcelona los fines de semana: Ensalada de frutas, huevos revueltos, y tostadas.
Salí a comprar lo que nos faltaba para preparar el desayuno y la vuelta ví algo que me causó mucha gracia: un perro robando el chapati que le habían dado a una vaca. Como las vacas en la India son sagradas, la gente les lleva por las mañanas algo de comer.
Nos enseñaron su casa y nos contaron sus planes de alquilarla con Airbnb. Esta casa la habían heredado del abuelo de Asim.  Pasamos un tiempo más juntos y ellos se despidieron ya que tenían que regresar a Delhi. Nos ofrecieron quedarnos una noche más en su casa, en la habitación de Vishnu, que estaba separado de la casa.



Wir trinken auf dem Weg ins Zentrum einen Milchtee und bewundern die vielen Tongefäße, die am Wegesrand liegen. Man merkt, dass heute Sonntag ist, die Straßen sind leerer und es ist allgemein viel ruhiger. Wir schauen in ein paar Geschäfte rein und ich kann Kevin überreden in einem Laden die typische Kleidung eines indischen Bräutigams anzulegen. Vielleicht ein Outfit für die Feier zu unserem 10. Hochzeitstag? ;)
Eigentlich ist Kevin aber auf der Suche nach einer Gurta, der typischen langen Tunika, und wird fündig. Durch eine kleine Menschenansammlung in der Nähe des Ladens werden wir auf einen Lassistand aufmerksam. Hier trinken wir den absolut leckersten Lassi unser ganzen Indienreise.

De camino al centro tomamos un Chai en un local por unas muy pocas rupias. El que me dio el té, tenía una uña muy larga, tan larga que estaba medita dentro de mi té...
Sorprendente era para nosotros ver como fabricaban las vasijas para los Lassi, y nos daba mucha pena que sólo las usen una vez. Era tan penoso pensar que esas vasijas eran descartables, que hasta pensamos llevárnoslas.
Paseamos por la ciudad antigua y esta vez nos divertimos entrando por los callejones angostos y probándonos vestidos. Yo encontré un traje de novio que me lo dejaron probar para tomarme unas fotos.
No dudamos en volver a tomar uno de los deliciosos Lassi. Nuestro viaje por la India era hasta el momento era un viaje sobre todo gastronómico.






Diese Straßenecke haben wir wegen der Turbane fotografiert, sie werden an mehreren Stelle angeboten. 

De esta esquina sacamos una foto porque nos llamó la atención donde almacenaban los turbantes.


Unser eigentliches Ziel ist aber das Hava Mahal. Dieses historische Gebäude wurde 1799 vom Maharaja Hawaii Pratap Singh gebaut, um den Damen der königlichen Familie zu ermöglichen, das Leben draußen und die Prozessionen der Stadt zu beobachten. Es ist mit seinen vielen Details, den verspielten Fenstern und Türen ganz wundervoll. 

Visitamos el Hava Mahal. Un edificio histórico del 1799, construido para que las mujeres de los reyes pudieran ver como era la vida en la ciudad. Los detalles de las ventanas eran sorprendente. Hicimos una visita para transportarnos a la época y ver la ciudad desde el edificio.


Hier sieht man eines der kleinen Fenster, durch die die Damen des Hauses das Geschehen auf der Straße beobachten konnten.

Por estas ventanas pequeña se asoma Chris, como si fuera la esposa del rey a ver que pasaba por fuera.




Nach der Besichtigung des Hava Mahal sind wir hungrig und finden ein gut besuchtes Restaurant, um eine Kleinigkeit zu essen. Die Türen werden von zwei Herren in Turban geöffnet und wir fragen, ob wir ein Foto machen können. 

Almorzamos en un lugar aparentemente muy popular del centro. El personal estaba vestido con mucho color en sus vestimentas y sus bigotes.



Da wir auf dem Rückweg wieder an dem Lassistand vorbeikommen, lassen wir es uns nicht nehmen noch einen Lassi zu trinken. Danach heißt es tschau Pink City und wir gehen zu Fuß nach Hause. Es ist schon dunkel als wir dort ankommen. Eigentlich wollten wir nur den Rucksack dort abstellen, weil wir unterwegs Proviant für die Busfahrt am nächsten Tag gekauft haben, abr Vishnu ist nicht zu Hause. So gehen wir mit Rucksack los und suchen die gleiche Straßenecke, wo wir am ersten Abend den Tofu gegessen hatten. Heute können wir aber nicht mehr stehen und setzen uns in das Lokal nebenan. Das Chana Masala und die Chapatis, die uns serviert werden, sind lecker aber wir sind ganz schön müde. Zurück in Vishnus Zimmer packen wir und Kevin probiert seine Gurta nochmal an. 

En la ciudad encontré un Gurta, vestimenta tradicional de la India. Sinceramente estoy todavía preguntándome en que situación de mi vida lo voy a volver a usar... no lo sé, pero seguramente me va a traer buenos recuerdos de la India. 
Tomamos unos Lassis más para despedir Jaipur y regresamos al barrio donde cenamos la primera  noche. Despúes de la cena por supuesto visitamos a nuestro amigo de los manís y regresamos a empacar para dejar la ciudad la mañana siguiente.



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