miércoles, 3 de junio de 2015

Penang

Eigentlich hatten wir von Krabi aus direkt nach Bali fliegen wollen, aber weil die Flüge teuer waren und ewig dauern sollten, entschieden wir uns spontan von Kuala Lumpur aus zu fliegen. Nach einer Zwischenübernachtung in der hässlichen Stadt Hat Yai (Das Internetpasswort in unserem Hostel war IhateHatYai), fuhren wir am 10. Mai mit dem Zug in Richtung Malaysia. Ein Visum brauchten wir nicht und wir kamen am frühen Nachmittag in Butterworth an. Von dort nahmen wir eine Fähre zu unserem Zielort Georgetown auf Penang. 

Malasia no estaba en nuestros planes, ya que no disponíamos del tiempo. Pero los vuelos desde Tailandia hasta Bali eran más caros de lo esperado,  debido a eso tuvimos la idea de ir a Kuala Lumpur por tierra y luego volar desde ahí.  Así tuvimos la suerte de conocer en el camino algunos lugares más. 

Para llegar a Penang tuvimos que pasar una noche en la fea ciudad Hat Yai,  ubicada al sur de Tailandia.  Así el día siguiente,  bien temprano,  esperamos el tren que nos alejaría de esa ciudad horripilante y nos llevaría a cruzar la frontera para luego continuar  llevarnos hasta Butterworth. 


Y a 10 minutos de ferry nos esperaraba Penang,  con una gran tormenta para recibirnos. 


In Chinatown fanden wir eine Unterkunft in einem typischen,  alten, chinesischen Haus, wie es viele in dem Viertel gibt.  

En Chinatown nos hospedamos en esta típica casa china. 


Von dort starteten wir unsere Erkundungstour in Richtung Little India, um dort lecker zu essen.  Wir hatten schon vorher gehört, dass Penang mit seinen indischen Restaurants ein Paradies für Vegetarier ist.  

Nuestro primer paseo fue por el little India. Que por más que lo llamen pequeño,  fue  para nosotros grande,  ya que al ser vegetarianos,  tuvimos la sensación de estar en lugar indicado.  Y así fue como probamos los primeros bocadillos hindúes. Y no fueron, los últimos,  ya que los repetimos varias veces. 


Die frittierten Gemüseteilchen waren köstlich...


... und anschließend probierten wir in einem Lokal neben Tee Tarik noch ein Set mit verschiedenen indischen Speisen. 

Hicimos una parada técnica para almorzar y probar el famoso té con especias masala.  


Später gingen wir sogar nochmal zurück, um mehr von den frittierten Gemüseteilchen zu kaufen, aber das war dann doch etwas zu viel und unsere Bäuche taten weh. 

Y luego de la parada técnica,  volvimos por más bocadillos, aunque ya nos dolía la panza. 


Danach ging es weiter vorbei an den verschiedensten Gebäuden. 

En Penang no sólo nos sorprendió la comida,  también estábamos fascinados por su arquitectura y la diversidad cultural.  Templos chinos, iglesias, mezquitas y templos hindú.  Todos en la misma ciudad y al parece conviviendo en harmonía. 






Besonders interessant war ein kleiner Stadtteil aus Holzhäusern, der auf dem Wasser errichtet war. 

Lass casas flotantes eran otra parte sorprendente de la ciudad. 



Abends waren wir immer noch ganz schön satt und so teilten wir uns nur eine Nudelsuppe an einem quirligen Straßenstand. 

Por la noche comimos como uno más de los locales en la calle. Compartimos una sopa y jugos naturales, ya que la bocadillos seguian pesando. 


Am nächsten Tag schlenderten wir morgens noch etwas durch die Gassen, wurden von einheimischen Studenten befragt und nahmen danach einen Bus zu einem bedeutenen Tempel. Witzig war,  dass ich mir aus Respekt (wie im Reiseführer empfohlen) extra eine lange Hose angezogen hatte und die Einheimischen mega kurze Shorts trugen. 

El día siguiente caminamos por las calles,  donde fuimos encuestados por locales. Luego esperando el bus, compramos un licuado de banana en bolsa,  que lo tomamos yendo a visitar un templo importante. 








Witzig fanden wir, dass es die Anhänger, die man in den Tempeln für Gesundheit, Erfolg etc.  aufhängt auch mit dem Motiv von Disneyfiguren gab. 

Bueno en la Pagoda que visitamos,  ser podían comprar estas cintas,  que algunos le encontrarán más significado que yo seguramente,  ya que los motivos eran de  Disney. 



Am späten Nachmittag erfreuten wir uns wieder am indischen essen. 

Luego de nuestra excursión  fuimos a comer comida hindú,  sin ir más lejos es lo mejor que comimos hacia mucho tiempo.  



Nach einem längeren Spaziergang ließen wir den Abend bei einem Drink ausklingen. 

Terminando tristemente nuestra estadía en Penang,  fuimos a dar un paseo más y a la noche a brindar por haber encontrado un lugar tan especial y por la suerte de haberte conocido.






Neben dem leckeren Essen begeistert Georgetown vor allem mit seiner Straßenkunst.  Man kann einfach durch die Straßen schlendern und sich überraschen lassen.  Manche Bilder sahen wir erst beim dritten oder vierten Vorbeigehen.

Lo más sorprendente viene al final.  Penang es una ciudad con muchísimo arte callejero y  tomamos fotos para que lo puedan ver.  Adiós Penang,  te vamos a extrañar!  














1 comentario:

  1. Me encantó Pennag!!!
    Maravillosos sus Murales como los de Valparaíso ;)

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