viernes, 22 de mayo de 2015

Koh Phayam

Von Ranong, einem Hafen an Thailands Westküste, brachen wir am 3. Mai zur Insel Koh Phayam auf. Mit uns reisten einige einheimische Touristen, aber generell war angenehm wenig los auf der Insel. 

Llegamos a la isla Koh Phayam  3 de mayo, desde Ranang,  tras haber ido de compras por mercado de la ciudad. 

En esta isla sólo hay electricidad é internet por la noche, lo era buena excusa para desconectarse un poco.


Am Anleger ließen wir uns von einer Frau mit zu ihren Bungalows mitnehmen, die an einem ruhigen Strand mit herrlicher Aussicht lagen.

En el puerto nos ofrecieron llevarnos en moto-taxi a ver bungalows con vista al mar en la parte norte de la isla.

 

Nach einer Weile am Strand und einem Bad im Meer entschieden wir uns für einen Strandspaziergang, der aber zu einer Wanderung ausartete.   

En la playa eramos casi los únicos y la poca gente que había se la veía muy relajada. Así decidimos tomar estos días más relax y hacer sólo paseos por la playa.






Als wir am Hauptstrand ankamen ging die Sonne schon unter und wir schauten dem Schauspiel bei Bier und Chips zu. Den Heimweg legten wir anschließend in kompletter Dunkelheit zurück, denn wir hatten weder unsere Taschenlampe noch das Handy dabei. Der direkte Weg dauerte immer noch über eine Stunde, aber zum Glück war Vollmond, was das ganze erleichterte. 

Un día fuimos a la playa principal,  atravesando casí toda la isla y al llegar era casi hora del atardecer y al estar en la arena tirado, escuchando el ruido de las olas quedé dormido (y mientras... mi esposa me tomaba fotos). Para el atardecer me despertó. Fue un atardecer increíble! 

Pero luego había que volver. Y en la isla, en dónde soló en pocos lugares luz había, yacía casi todo en la oscuridad. Tuvimos que guiarnos casi por completo por la luz de la luna, que estaba por suerte en su fase completa. Otra linda experiencia, caminar bajo un cielo estrellado.


Nachdem wir am Vortag so viel gelaufen waren, blieben wir am nächsten Tag an unserem Strand, machten mal nichts und genossen einfach die Aussicht.

Este era nuestro spot en el guesthouse, donde íbamos a descansar y ahí es donde conocimos a un tano y a una chilena, con su hijo de meses, muy simpáticos, con los cuales platicamos toda la tarde sobre viajes, y nos compartieron su experiencia en África y en la India. 




Am dritten Tag hatten wir dann wieder Kraft etwas zu laufen und wanderten zu einem Strand, den uns die Besitzerin der Bungalows empfohlen hatte, und waren auch dort fast ganz alleine.

Al otro día visitamos una playa vecina, recomendada por la dueña, qué quedaba a aproximadamente una hora a pie. 





Pünktlich zum Sonnenuntergang waren wir wieder zurück (im Hintergrund unser Bungalow) und entspannten noch etwas auf den Liegen, bevor es zum Essen ging. Wir haben leider kein Foto gemacht, aber das zu dem Bungalows gehörende Restaurant machte ein hervorragendes Massaman Curry, was wir tatsächlich an allen drei Abenden bestellten. 
Da waren wir fast etwas traurig wieder aufbrechen zu müssen.  Morgens vom Rauschen des Meeres geweckt zu werden, aus dem Fenster schon das Meer zu sehen, die einsamen Strand, dass war schon toll.

Y a la vuelta otra vez a nuestro spot a disfrutar de otro increíble atardecer. Luego cenamos los que cenabamos todas las noches, el riquísimo Massaman Curry. Qué ya lo tenemos en receta, porque los cocinamos en el curso de cocina.



Auch die Tierwelt zeigte sich uns. Am Strand waren bei Ebbe unglaublich viele Krebse unterwegs und es war witzig ihnen zuzuschauen, wie sie über den Sand flitzen. 

La fauna en esa isla no nos paraba de sorprender. Miles de cangrejos blancos haciendo sos hoyos en la arena para esconderse.
Aves buscando comida del big blue. 

Y el día más feliz, Chris me despierta dice: "mirá quien nos vino a saludar" y ahí estaba el Hornbill, del que nos había contado el tano. Fantástico.




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