viernes, 1 de mayo de 2015

HCMC - Saigon


Unsere Ankunft in Ho Chi Minh City vor gut zwei Wochen (15.04) scheint schon ewig her zu sein. So viel liegt schon wieder dazwischen, aber wir haben es einfach nicht geschafft zwischendurch viel zu schreiben. 

In Dalat waren wir um 23 Uhr losgefahren und kamen trotz einem Platten und Reifenwechsel viel zu pünktlich in HCMC an (5.30 Uhr). Es war noch dunkel und in dem kleinen Park, neben dem der Bus hielt, tummelten sich die Ratten. Viele Hotels hatten noch zu und wir entschieden uns schnell für eins in der Nähe, weil wir todmüde waren. Aber um halbacht konnten wir schon nicht mehr schlafen, weil der Lärm der Straße in unser Zimmer drang. Wir entschieden uns das Hotel wieder zu verlassen und eine andere Unterkunft zu suchen. So schlenderten wir durch die schmalen Gassen und, nachdem wir schon 3 Guesthouses angeschaut hatten und nicht komplett überzeugt waren, kam eine kleine Frau auf uns zu und bot uns ein Zimmer für 8$ an. Wir folgten ihr in die schmalste Gasse, die wir bisher gesehen hatten, und fanden ein einfaches,  aber sehr sauberes und vor allem sehr ruhiges Zimmer vor und blieben.

Nuestra llegada a Ho Chi Minh City, hace más de 2 semanas, ya parece ser hace una eternidad.  Hicimos tantas cosas en el medio, pero ni hubo tiempo para escribir. 

En Dalat habíamos salido a las 23 hs, y aunque pinchamos y se tenía que cambiar iba rueda, llegamos demasiado puntual a HCMC (5.30). Todavia estaba oscuro y en el parque pequeño, cerca donde nos dejó el bus, se veía muchas ratas.  Muchos hoteles estaban estaban cerrados y nos decidimos rápido por uno cerca porque estabamos muertos de sueño.  A las ocho de la mañana no podíamos dormir más por el ruido de la calle y decidimos cambiarnos de lugar.  Caminamos por los callejones y después de haber visto 3 Guesthouses, que todavía no nos habían convencido del todo, nos cruzamos con una señora  petiza, que nos ofreció una habitación a un buen precio. Entramos con ella al callejón más estrecho que habíamos visto y como nos gusto la habitación, la tomamos. La administraba otra señora de mas de 80 año de edad,  una abuela muy simpatica. Muy simple pero limpio y sobre todo tranquilo en una casa privada. 


Nach einer Dusche waren wir erfrischt und begannen die Stadt zu erkunden. Unsere erste Station war ein Park, wo wir ein spätes Mangofrühstück einnehmen wollten. Dort lernten wir einen Einheimischen kennen, der uns seine traurige Geschichte erzählte und uns die Narben seiner Schusswunden zeigte. Er hatte in Südvietnam gekämpft und war nach dem Krieg für 15 Jahre in Gefangenschaft, wo viele seiner Freunde starben.  Auch seine Frau starb 5 Jahre bevor er entlassen wurde an einer Depression, wie er uns erzählte. Sehr traurig! Er hat uns seine Adresse aufgeschrieben und wenn wir wieder in Deutschland sind, wollen wir ihm einen Brief mit den Fotos schicken. 

Después de una ducha nos sentimos refrescados y comenzamos a conocer la ciudad. La primera parada la hicimos en un parque para hacer un desayuno tarde de mangos. Allí nos cruzamos con una persona local, que nos contó su triste historia y nos mostró sus cicatrices por heridas de balas y ballestas. Luchó por Vietnam del sur y cuando terminó la guerra en 1975 le metieron en la cárcel para 15 años.  Vi muchos amigos morirse, también en la cárcel, y 5 años antes de que salió de la cárcel se murió su mujer por una depresión como dice el. Muy triste! Nos dejó su dirección para que le mandamos una carta con las fotos que nos sacamos con el. 



Auf dem Weg zum Palast der Wiedervereinigung besuchten wir ein typisches Café, wo Kevin einen besonders leckeren Kaffee trank, der mit Filter serviert wurde. 

De camino al palacio de reunificación visitamos una cafetería muy típica, donde  tomamos un café muy rico, que se servía con filtro.


Der von einem ausgezeichneten Architekten gebaute Palast und Sitz der letzten Regierung Südvietnams beeindruckte uns nicht von außen, aber es war interessant die Inneneinrichtung der verschiedenen Räume zu sehen. 

El palacio de reunificación, planeado por un arquitecto que ganó un premio importante, no nos impresionó de afuera, pero era muy interesante ver el diseño interior de las distintas salas. Hasta el 1975 había sido la sede del gobierno sud-vietnamita.







Die nächste Sehenswürdigkeit war das von den Franzosen erbaute Postamt Und die Kathedrale.  

Lo próximo para ver era el edificio del correo, construido por los franceses, y la catedral. 






Natürlich fehlte in Saigon auch nicht das Chaos auf den Straßen.

Obvio que también en Saigon no faltaba el caos de la calle.


Haare wurden in eleganten Salons mit goldenen Spiegeln oder auf der Straße geschnitten.

Desde las peluquerías más elegantes al corte de pelo en la calle. 




Auf unserem Weg durch die Stadt sahen wir jede Menge beeindruckende Hotels...

Caminando por la ciudad se vieron muchos hoteles muy lujosos...


...stylische Cafés, aber den besten Shake gab es bei Sinh To bei uns um die Ecke. 

...confiterías muy bonitas pero nuestro lugar favorito con exquisitos licuados y pancartas de no se que estaba a lado de casa.






Den nächsten Tag begannen wir mit Einkäufen auf dem Markt, einer meiner Lieblingsbeschäftigungen. Alles sehr frisch, aber die armen Krebse uns einige Fische lebten leider noch :(

El día siguiente empezamos con compras en un mercado una de las actividades favoritas de Chris. Todas cosas muy frescas, los pobres cangrejos y algunos peces todavía vivos :( 






Vom Markt machten wir uns auf den Weg nach China Town und auch in den kleinsten Gassen führen noch Roller. 

Del mercado fuimos con dirección a China Town e incluso en estas calles estrechas andaban motos.



Unterwegs konnte Kevin seinen Wunsch erfüllen und mit einem Einheimimischen Tischtennis spielen.

De camino encontramos un club de tenis de mesa donde pude cumplir mi plan de jugar contra un local.



Nach langem Fußmarsch kamen wir in China Town an und besuchten die hübschen Pagoden.

Después de caminar mucho llegamos al barrio chino y visitamos pagodas lindas.






Von Scheren bis Empanadas war auch käuflich so einiges zu erwerben.

En el barrio chino desde tijeras hasta empanadas...




Zurück in unser Viertel ging es mit dem Bus und den Abend ließen wir mit einem Bia Saigon ausklingen.

A nuestro barrio volvimos en bus y terminamos el día con una birra Saigon.






1 comentario:

  1. Les faltó el Museo de los restos de la Guerra. Qué manera de dejar armamento, aviones, helicópteros y un cuanto hay los gringos después de perder la guerra. Impresionante!

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